Prima, deducible y cobertura: qué significa cada concepto

El precio del seguro, el gasto que asumes y los riesgos protegidos son piezas diferentes de la comparación.

Antes de comparar pólizas, distingue la prima, el deducible y la cobertura. Confundirlos puede llevarte a evaluar solo la cuota mensual y pasar por alto el gasto que asumirías cuando uses el seguro.

Prima: el precio de la protección

Es el importe que pagas por el seguro según la periodicidad acordada. Comprueba si la cifra está expresada en pesos, UF u otra unidad y si incluye una promoción temporal.

Para comparar un año, suma todas las cuotas previstas en ese periodo. No multipliques una mensualidad promocional por doce si luego cambia el precio.

Deducible: un gasto que queda a tu cargo

El contrato puede establecer un monto o proporción que asumes al usar una cobertura. Revisa si opera por evento, persona, periodo u otra regla. Un deducible fijo y uno porcentual no se calculan de la misma forma.

En un ejemplo simplificado, con daño cubierto de $500.000 y deducible fijo de $100.000, sin otras limitaciones, asumirías $100.000 y el seguro pagaría $400.000. Si el daño fuera $60.000, asumirías ese gasto completo; no pagarías $100.000 solo por existir ese deducible. Son cifras ilustrativas.

Cobertura: los riesgos incluidos

Identifica los eventos y prestaciones que protege la póliza, junto con exclusiones y límites. Una etiqueta amplia no anula esas condiciones. Las condiciones particulares ayudan a reconocer qué se contrató en tu caso.

Une las tres piezas

Usa la calculadora de comparación para explorar primas y deducibles fijos. Después vuelve al contrato: la herramienta no puede valorar por ti una exclusión o un límite distinto entre dos productos.

La CMF explica las partes de una póliza. Ten ese documento a la vista cuando solicites aclaraciones.