Prima, deducible y cobertura: qué significa cada concepto
El precio del seguro, el gasto que asumes y los riesgos protegidos son piezas diferentes de la comparación.
Completa una tabla con tus propuestas y compara tres escenarios de gasto antes de decidir qué diferencia puedes asumir.
Para comparar pólizas de seguros, reúne dos propuestas para el mismo riesgo y periodo. Primero descarta las que no acepten tu situación; después compara cobertura, gasto propio y condiciones. Esta pauta se puede copiar a una hoja de cálculo o completar junto a cada propuesta.
| Dato | Propuesta A | Propuesta B |
|---|---|---|
| Persona o bien y uso declarado | Identificación y actividad | La misma identificación y actividad |
| Vigencia y comienzo efectivo | Fechas; requisitos pendientes | Fechas; requisitos pendientes |
| Prima total del periodo | Suma de cuotas, promoción y cargos | Suma de cuotas, promoción y cargos |
| Eventos cubiertos | Lista y cláusulas | Lista y cláusulas |
| Capital y topes | Por evento, persona o año | Por evento, persona o año |
| Deducible o copago | Importe, fórmula y cuándo se aplica | Importe, fórmula y cuándo se aplica |
| Exclusiones y carencias | Las que afectarían tu necesidad | Las que afectarían tu necesidad |
| Red y asistencias | Prestadores, servicios y límites | Prestadores, servicios y límites |
| Renovación y término | Cambio de precio, aviso y procedimiento | Cambio de precio, aviso y procedimiento |
Si falta una respuesta, escribe «pendiente» en vez de suponer que la prestación está incluida. Pide a la entidad la cláusula y conserva la respuesta con la propuesta. La CMF explica qué información integra una póliza.
Si A admite el uso comercial y B solo el particular, B no es una alternativa equivalente para trabajar. Si A paga reparación y B únicamente pérdida total, tampoco basta con comparar cuotas. Decide primero qué protección necesitas; luego pide una versión comparable o deja visible la diferencia.
Ejemplo ficticio: ambas pólizas cubren el mismo daño elegible, sin topes adicionales. A cuesta $18.000 al mes, con deducible fijo de $250.000; B cuesta $23.000, con deducible de $100.000. Suponemos un máximo de un evento en el año.
| Escenario | Gasto anual en A | Gasto anual en B |
|---|---|---|
| Sin siniestros | $216.000 | $276.000 |
| Daño cubierto de $80.000 | $296.000 | $356.000 |
| Daño cubierto de $600.000 | $466.000 | $376.000 |
En este ejemplo, A cuesta $60.000 menos sin eventos; B cuesta $90.000 menos con el daño mayor. El cálculo suma prima anual y el menor valor entre daño y deducible. Un daño inferior al deducible queda enteramente a tu cargo: no pagas el deducible completo además de repararlo.
La calculadora de pólizas permite repetir ese escenario de deducible fijo. Si tu contrato utiliza porcentajes, límites o varios eventos, pide el cálculo específico; no fuerces esa fórmula.
Separa el pago regular de la cantidad que necesitarías ante un evento. Una prima baja con un deducible inasumible puede no resolver tu problema. En cambio, pagar más por una asistencia duplicada no mejora necesariamente tu protección. Deja por escrito qué oferta cumple tus condiciones y qué diferencia de costo o cobertura justifica elegirla.
Revisa aceptación, inspección y fecha efectiva de la nueva póliza antes de terminar la anterior. Si no sabes qué contratos tienes, empieza por consultar tus seguros en la CMF. Para las preguntas previas a buscar propuestas, consulta qué revisar antes de contratar.
No permite ver promociones que terminan, deducibles, exclusiones o límites distintos. Completa primero la tabla con la vigencia y cobertura de ambas ofertas.
No utiliza compañías ni cotizaciones reales. Muestra cómo cambia el gasto según el evento; la decisión requiere las condiciones de tus propuestas.